
A través de un enfoque clínico vincular, el trabajo terapéutico se orienta a identificar patrones relacionales, reconocer su origen y comprender cómo influyen en las decisiones actuales.
Se trabaja en:
La liberación no ocurre negando la historia, sino integrándola de manera consciente. Cuando comprendemos de dónde vienen nuestras respuestas emocionales, dejamos de reaccionar automáticamente y comenzamos a vincularnos desde mayor seguridad, coherencia y responsabilidad afectiva.
Si reconoces que repites relaciones que te generan sufrimiento o confusión, iniciar un proceso terapéutico puede ser el primer paso para construir vínculos más sanos y alineados con quien eres hoy.
Cita https://encuadrado.com/p/psicologa-gemita-reyes-garcia